Algunas tareas de la hermenéutica analógica en torno a los símbolos religiosos morePublicado en el volumen colectivo de Napoleón Conde Gaxiola (comp.), "Hermenéutica analógica, filosofía y ciencias", México, Torres Asociados, 2010, pp. 43-65. |
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Philosophy Of Religion, Religion, Philosophy, Metaphysics, Hermeneutics, Ontology, Symbology, Symbolism, and Symbolical Ontology
APOLEON CONDE GAXIOLA
(compilador)
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analoeica
CDfTOWAL
TORAI5
ASGCtADOS
Conde Gaxiola, Napoleon
Hermeneutica analogica, filosofia y ciencias / Napoleon Conde Gaxiola |
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Mexico: Ediroria) Torresy Asociados 2010*
260 p.; 17 cm.
ISBN; 978-607-794-508-6
Lt.
021 024 CON.K. Biblioreca National de Mexico
Esta obra se realizo gracias al apoyo economico
de CONACYT, en el Proyecro de Investigation en Ciencia Basica
83071 y la Beca SIP del IPN 2010 1572.
PRIMERA EDICION, 2010
© Napoleon Conde, coordinador
D. R. © 2010 Editorial Torres y Asociados
Coras y Manzana 110,
Lote 4 int. 3 , Col. Ajusco
Mexico, D. F.
Se prohtbe la reproduction parcial o total
de esta obra —por cualquier medio—
sin el permiso previo y por escrito del editor.
DlSENO DEPORTADAY FORMACION: Gregorio Cervantes
ISBN: 978-607-794-508-6
Impreso en Mexico / Printed in Mexico
Introduction
Napoleon Conde Gaxiola,
EST, IM
Mexico, D.F.
Los ensayos que hemos reunido aqui intentan aplicar la herme-
neutica analogica (de Mauricio Beuchot, que ya lleva un tiempo
considerable siendo desarrollada) a algunos territorios del cono-
cimicnto.
Asi, Angela Rincon, de Colombia, aplica la hermeneutica
analogica a la fundamentacion de los derechos humanos. Lucio
Florio, de Argentina, hace una aplicacion de este instrumento
conceptual a la biologia. Por su parte, Humberney Ramirez Pi-
neda, de Colombia, reflexiona, desde la hermeneutica analogica,
sobre la pedagogia.
Otros profesores mexicanos se suman a este esfuerzo de
aplicacion de la hermeneutica analogica. Jaime Ruiz Noe, de
Mexico, utiliza la analogicidad para interpretar el simbolo den-
tro del fenomeno religioso. Santos Aguirre Rocha aborda la an-
tropologia fiiosofica desde esta perspectiva analogico-iconica.
Alfredo Leal hace una aplicacion interesante a la exegesis bi-
blica, disciplina que forma parte de la historia de la hermeneu-
tica. Jose Angel Moral del Palacio discute el multiculturalismo
desde una aproximacion hermeneutico-analogica. Fernando
Alvarez Ortega hace fil osofia de la historia empleando esta po-
sition hermeneutica. Ruben Mendoza se vale de la hermeneu-
tica analogica para filosofar sobre la estetica. Y Napoleon
Conde Gaxiola explora el pensamiento analogico de Barto-
Algunas tareas de la hermeneutica analogica
en torno a los simbolos religiosos
Jaime Ruiz Noe
Facultad de Filosoftay Letras, UN AM
Mexico, D.R
Preambulo
For medio del lenguaje simbolico (mitos, narraciones, parabolas,
imageries, metaforas), el liombre logra evocar una amplia varie-
dad de situaciones, estados, emociones y afectos que desde la ra-
cionalidad analitica, logica y cntica no podria transmitir. La
dimension simbolica es una parte vital del ser humano, pues le
permite expresar el sentido de lo que no pertenece al ambito em-
pirico. Si desde el pensamiento filosofico se pretende compren-
der al hombre en toda su complejidad entonces resulta ineludible
reflexionar en torno a las diversas manifestaciones simbolicas.
Por lo que campos como el arte y la religion (en la medida en que
son ambitos paradigmaticos del orden de lo simbolico), seran de
gran relevancia para el quehacer filosofico, ya que revelan aspec-
tos fundamentals para el ser Kumano. Hay que tomar en cuenta
a los simbolos como loci'philosophic^ como lugares propicios para
que surja la reflexion filosofica. Recordando la famosa frase de
Paul Ricoeur: "el simbolo da que pensar".
Esta toma de conciencia de la importancia de lo simbolico
para el pensamiento filosofico ha llegado en un momento de
emergencia. Vivimos un tiempo de simbolos rotos, de simbolos
que han perdido su poder significativo y su posibilidad para
dotar de sentido a la existencia, en la medida en que la misma ca-
44 Hermeneutica analogica, filosofi'a y ciencias
pacidad simbolica dei hombre se ha debilitado. Mientras que la
modernidad dejo de lado la mayoria dc las expresiones simboli-
cas, desvinculando asi lo emocional de lo meramente tacional,
hoy asistimos a un revuelo de la imagen, pero a una decadencia
del simbolo. El auge de la razon instrumental, asi como de la tec-
nologia y el paradigma cientifico, han mermado considerable-
mente nuestra posibilidad de simbolicidad. Frente a este
% panorama, algunos pensadores del campo de la filosofia -espe-
cialmente de la hermeneutica—2 buscan responder a ese olvido
del simbolo y recobrar lo que este puede aportar para ia reflexion
filosofica y la comprension sobre el ser del hombre. Principal'
mente, tomando en consideration el simbolismo religioso, en la
medida en que, a diferencia del artistico, es el unico entramado
o red de significaciones quelogra dotar un sentido integro sobre
la existencia.3
Un ejemplo paradigmatico de la relacion entre el pensa-
miento filosofico y el simbolismo, tan to religioso como ardstico,
puede apreciarse en la obra hermeneutica de Mauricio Beuchot,
Su propuesta de una hermeneutica analogica es un modelo de
interpretacion favorable para comprender al simbolismo desde
el pensamiento filosofico.4 Esto se debe a que la misma herme-
1 Cf. J. M. Mardones, "El olvido del simbolo en la cultura de la imagen", en La vida
del simbolo. La dimension simbolica de la religion, Santander, Sal Terrae, 2003, pp. 17-53.
2 Por mencionar a algunos autores emblematicos de esta recuperacion de lo simbolico
en el panorama de la contemporaries hermeneurica filosofica, se pueden desracar a Paul Ri-
coeur, Hans-Georg Gadamer, Andres Ortiz-Osesy Eugenio Trias.
J Louis Dupresugiere que el simbolismo religioso es el unico que otorga una roralidad
de sentido a la realidad. C/"E1 espejo roro. La fragmentacion del mundo simbolico", enSim-
bolismo religioso, cr. Magdalena Holguin, Barcelona, Herder, 1999, pp. 9-35.
4 Para introducirse en la relacion enrre hermeneutica analogica y simbolismo religioso
cf. M. Beuchot, "Apendice 1: hacia una bermeneutica analogico-iconka del simbolo" en Tra-
tado de hermeneutica analogica. Hacia un nuevo modelo de interpretacion (4a ed), Mexico,
UNAM / Itaca, 2009, pp. 183-194 y, del mismo, "Hermeneutica, analogia, icono y simbolo"
en Hermeneutica, analog/ay simbolo, Mexico, Herder, 2005, pp. 143-155.
Algunas tareas d£ la hermeneutica analogica
neutica analogica, como su nombre lo indica, se fundamenta en
el recurso de la analogia, que es centro o nucleo del simbolo. El
simbolo, al estar constituido por un doble sentido, uno literal y
el ocro figurado que mantienen entre si una relacion de seme-
janza o analogia, de modo que requiere de un modelo interpre-
tat ivo que favorezca su interpretacion para arribar a la
comprension. Es por esto que la hermeneutica analogica es una
propuesta que favorece a la reflexion filosofica a partir de los sim-
bolos. De esto ultimo dan cuentan los trabajos que se han reali-
zado tomando dicho modelo hermeneutico para abotdar a los
simbolos, tanto pertenecientes al fenomeno religioso como a
otros campos de la cultura.5
Ciertamente, los trabajos que se han realizado sobre los sim-
bolos a partir de la hermeneutica analogica buscan sacar conclu-
sions con implicaciones de caracter filosofico, que permitan
alcanzar niveles de reflexion que trasciendan el ambito mera-
mente antropologico, historico, social y cultural desde el cual se
interpreta un simbolo en particular. Esta derivation filosofica,
sin embargo, ha sido la mas dificil de conseguir y, en ocasiones,
solo ha sido planteada como un ideal a alcanzar. No obstante, el
pensamiento filosofico debe distinguirse del trabajo del antro-
pologo, el historiador o cualquier otro experto de alguna area del
conocimiento que busque interpretar para comprender los sen-
tidos de los simbolos religiosos de una cultura determinada. Las
preguntas que surgen frente a este dilema son: <Cuales son las
5 Algunos trabajos actuales que se han realizado sobre la hermeneutica analogica y el
simbolismo rel igioso: Jose Angel del Moral Palacio, "La hermeneutica analogico^iconica del
simbolo en el pensamiento reciente de Mauricio Beuchot^ en Juan Carlos Ayala Barron y
Napoleon Conde Gaxiola (coords.), hermeneutica analogica. Dialogos con Mauricio Bett-
chot, Mexico, UAS, 2009; pp. 111-125 y Zenia Yebenes Escardo, "Lahermeneurica analogica
y el simbolismo religioso", en Juan Carlos Ayala Barron (comp.), Heimeneutka analogicay
filosofia actual, Mexico, UAS, 2009, pp. 75-86,
46 hermeneutica analogica, f1losofia y cienc1as
aportaciones fiiosoficas que una hermeneutica analogica realiza
en torno a la interpretacion de los simbolos religiosos? iComo
arribar a un nivel filosofico, que tienda a lo universal o esencial,
apartir de manifestaciones simbolicas contextuadas ?
En las siguientes lmeas presentare lo que a mi consideracion
son algunas de las principales tareas fiiosoficas de la hermeneu-
tica analogica en torno a los simbolos religiosos; tareas que si-
guen abiertas y pendientes. Por lo que no pretendo una
aplicacion concreta para la interpretacion de un determinado
simbolo, sino demarcar los lineamientos teoricos de lo que con-
sidero son tres trabajos hermeneuticos que pueden llegar a be-
neficiar al pensamiento filosofico a partir de los simbolos
religiosos: 1) un trabajo interpretativo o de exegesis que se enca-
mine no solo a la comprension del sentido o los sentidos de un
simbolo, sino tambien, por medio de la analogia, a advertir un
modelo o arquetipo; 2) un acercamiento hermeneutico al sim-
bolo en tanto fenomeno que se muestra a la conciencia y que
posee un valor epistemico acerca de aquello que muestra de
modo parcial o analogico; y 3) el paso de los simbolos religiosos
a una ontologia de caracter simbolico, que muestra el sentido del
ser a partir de tres regiones ontologicas: el hombre, el mundo y
lo divino.6 Esta exposicion no pretende ser exhaustiva, solo deli-
mita la vinculacion entre filosofia y simbolismo religioso desde
la hermeneutica analogica, esperando que pueda sugerir el des-
arrollo de futuras investigaciones, ya sea en seguimiento o detri-
mento de las tendencias teoricas que aquf se exponen.
6 Queda pendicrite Ja carea de sacar a ta luz el contenido de eiicidad del simbolismo
religioso, misma que dejo de ladoya que planuearla desbordaria el contenido de este trabajo.
La dimensi6n erica de! simbolo religioso quedara pendiente para un proximo trabajo.
Algunas tareas de la hermeneutica analogjca 4/
1. Del ejercicio de exegesis al reconocimiento del arquetipo
El primer acercamiento que se puede realizar en torno a los sim-
bolos religiosos sera caracterizado como exegetico. Esto es, un tra-
bajo de explicacion e interpretacion de los contenidos
significativos de un simbolo para alcanzar una mejor y mayor com-
prension del mismo. La interpretacion -comprendida en termi-
nos generales como el acto de colocar a un texto en su contexto-
permite ubicar a un determinado simbolo (en tanto texto) en la
red de remisiones simbolicas que le sostiene al interior de una tra-
dicion religiosa (como contexto). En ultima instancia, el objetivo
de este primer acercamiento tiene como finalidad alcanzar el sen-
tido (o posibles sentidos) que un simbolo posee en los marcos de
un determinado contexto historico, social y cultural.7
Esta primera aproximacion ha sido uno de los trabajos que
mas se han realizado en torno a los simbolos religioso. No es
fortuito, se trata de un acercamiento fundamental, porque per-
mite asimilar los sentidos de los simbolos religiosos y evita que
estos se pierdan en la dispersion del sinsentido. Efectivamente,
cuando un simbolo se desvincula del contexto que le sostiene,
entonces se corre el inminente peligro de que su sentido se
pierda ante la falta de limites que permita su adecuada com-
prension. Si esto sucediera entonces sena necesario realizar un
trabajo de indole arqueologico, que implica la reconstruccion
de esa red simbolica que sostenia a un simbolo determinado
para recuperar las claves de sus significaciones. Es por esto que
el trabajo de exegesis es de constante interpretacion y reinter-
pretacion de los simbolos para comprenderlos mas y mejor en,
7 Es imponanre destacar que el sentido de un mismo simbolo religioso puede variar
segun el contexto o la tradicion religiosa que le enrnarca. Por ejeniplo, no es el mismo signi-
ficado el que adopta un relato biblico en un contexto catolico que desde ana proiestante.
48 hermeneutica analogica, filosofia y c1encias
determinados momcncos de la historia. La vida del simbolo va
siempre mas alia de la posibilidad de hipostasiar su sentido,
pero algo podemos acisbar del mismo.
Esta tarea en torno a los simbolos religiosos puede tener dos
vertientes, mismas queprovienen dela tradition hermeneutica:
la confianza y la sospecha.8 Un simbolo en particular puede ser
estudiado e interpretado en ambas direcciones. Se puede buscar
el sentido del simbolo en un plexo de remisiones inmediato que
lo manifiesta propiamente y que al explicar mas su sentido se
podra comprender mejor, en una tarea que se guia por el afan de
apropiacion de lo extrano. Pero, tambien, el estudio de un sim-
bolo puede realizarse bajo el recelo de que algo ha quedado
oculto, algo no se muestra de modo directo o del todo, cuestion
que posee la necesidad de ser desentranada. Esta segunda postura
puede caracterizarse como un trabajo tanto de interpretation
como de critica. Al encontrar aquello que se encuentra oculto,
el hermeneuta puede juzgar a un simbolo religioso, puede y debe
asumir una postura critica frente a este, al comprender los rasgos
que van mas alia del sentido aparente.
Hasta aqui he expuesto lineamientos propios de una labor
sobre el simbolismo a partir de la hermeneutica en general. No
obstante, <<cual es la aportacion que una hermeneutica analogica
realiza a este primer acercamiento exegetico? La hermeneutica
analogica, en tanto modelo de interpretacion que se coloca como
via media entre la univocidad (la cerrazon del sentido a partir de
una unica interpretacion como verdadera y definitiva) y la equi-
vocidad (la disparidad de interpretaciones, todas verdaderas y
8 Se ccmoce asi el debate entre una hermeneutica de Ja confianza, que buscaria la apro-
piacion del sentido en el ejercicio de la interpretacion, y una hermeneutica dela sospecha,
que buscaria intcrprctar los sentidos ocultos para realizar una labor critica. Cf.J. Grondin,
iQuees la hermeneutica?, tr. Antoni Martinez Riu, Barcelona, Herder, 2008, pp. 112-115.
Algunas tareas de la hermeneutica analogica 49
validas), puede guiarnos en una mejor comprension de los diver-
sos sentidos, tanto manifiestos como ocultos, de los divcrsos sim-
bolos religiosos; se podra guiar de un modo mas efectivo la labor
hermeneutica, evitando asi caer en los extremos interpretativos.
Efectivamente, si se toma aun simbolo religioso y se cierra su
interpretacion, otorgandole un sentido fijo y definitivo, entonces
se le quita todo supotencial significative Al no permitir interpre-
taciones posteriores del mismo, lo que se termina haciendo es con-
verter al simbolo (que por definition posee un excedente de
sentido) en un signo o un concepto (con un significado univoco)
o, al mismo tiempo, se cae en la alegorizacion, en la cual se consi-
dcra que una vez traducido el simbolo se puede prescindir de el.9
El otro extremo es considerar que la multiplicidad de sentidos que
encarna un simbolo no puede hacerse manifiesto (el terreno dela
equivocidad). Es lo que algunos han establecido como la imposi-
bilidad de interpretar a un simbolo, dejando abierta como una po-
sibilidad la de vivirlo.10 Sin embargo, la propuesta de una
hermeneutica analogica, como Beuchot lo ha hecho no tar en va-
rios de sus textos, permite una comprension del simbolo religioso
que, si bien puede definir cuales serian las interpretaciones mas
aproximadas al sentido de un simbolo, tambien evita que su ri-
queza significativa sea empobrecida o cercenada.11
9 En palabras de Paul Ricoeur: "La alegoria es un procedimiento retorico que puede
ser eliminado una vez que ha cumplido su tarea." {Cf. Teoria de la interpretation. Discurso
y excedente de sentido (6* ed.), Mexico, Universidad Iberoamericana / Siglo xxi, 2006, p.
69). El simbolo, en cambio, por su mismo excedente de sentido no puede ser cabalmente
traducido sin perder parte de su contenido.
10 Es la postura de Raimon Panikkar, cf. "Simbolo y simbolizaci6n. La diferencia sim-
bolica. Para una lectura intercultural del simbolo , en K. Kerenyi, E. Neumann, G. Scholem
yj. HilJman {t&s),Arqueiipo$y simbolos^/irri^Barcelona> Anthropos, 1994,pp. 383-413-
u Cf ML Beuchot, "Necesidad de replancear el simbolo desde ia hermeneutica analo-
gicoiconica" en Hmnml-utka analogica, simbolo, mitoy filosofm, Mexico, Cuadernos del
Seminario de Hermeneutica* Institute de Investigaciones Filologicas, 2007, pp. 63-76.
50 Hermeneutica analogic a, filosofia y ciencias
En contraposicion a la univocidad, la hermeneutica anaio-
gica permite la convivencia de diversas interpretaciones de un
mismo simbolo, evitando que se fije un unico sentido o una sola
interpretacion. Al mismo tiempo, no se tiende ni la alegoriza-
cion, ni se prctendc la traduccion o traslacion del sentido sinv
bolico al conceptual. En contraposicion a la equivocidad, la
hermeneutica analogica, al atender cada simbolo como un texto
que debe ser contextuado, no acepta la simple y liana multipli-
cidad de sentidos. Los diversos sentidos de un simbolo pueden
ser ubicados, al menos, en una trama significativa que permita
ubicar un sentido como mas propio que otros. Si un simbolo
fuera total y plenamente equivoco, entonces estana desconec-
tado de todo contexto y no solo perderia toda signification, sino
que el exceso de posibles sentidos lo terminana dejando en el
vacio y el exceso del sinsentido. Lo extremos se tocan: la intini-
tud de sentidos haria valer a un simbolo como todo y nada al
mismo tiempo; es la falta de sentido promovida por el exceso de
sentido. De este modo, la hermeneutica analogica se muestra no
solamente como un modelo interpretative) favorable para inter-
pretar los simbolos religiosos, sino tambien para ayudar a que
estos se mantengan vivos y plenos de sentido.
Sin embargo, este primer acercamiento a los simbolos reli-
giosos no es propiamente filosofico, sino que se queda en el nivel
meramente exegetico e interpretativo. Hasta aqui aun n se mues-
tra la singularidad del pensamiento filosofico ni se vincula al sim-
bolismo con la filosofia, sino que se toma un modelo
interpretativo para que guie la interpretacion de simbolos. Esto
no quiere decir que considere este primer acercamiento como
infructifero. Al contrario, resulta una tarea de indudable valor.
No obstante, la necesidad de interpretar los simbolos (tales como
los diversos mitos escritos recopilados en los libros sagrados) no
Algunas tareas de la hermeneutica analogica 51
proviene de una implication filosofica, sino que es caracteristica
de la vida de las propias religion es que evitan la cosificacion de
la palabra sagrada. En la tradition judeocristiana, el rabino o el
teologo han realizado esta tarea interpretativa sin auxilio de la
filosofia. A lo mucho, este trabajo interpretativo se ha servido
de una hermeneutica regional, en ocasiones explicita, pero que
no incumbe necesariamente a la filosofia.12 Mas alia de una ne-
cesidad filosofica, la constante interpretacion y reinterpretacion
de los simbolos es una condition propia de lo religioso.
Por otra parte, tanto el antropologo como el historiador que
se dedican al estudio de las religiones tienen la necesidad de re-
alizar esta misma tarea interpretativa para comprender el sim-
bolismo religioso. De igual manera, el trabajo de ambos se puede
auxiliar de la hermeneutica analogica para guiar su trabajo inter-
pretativo al buscar comprender una cultura ajena a la suya. Sin
embargo, como Ricoeur afirma: "Hay, en efecto, una compren-
sion de los simbolos que sigue atrapada de alguna forma en la
modalidad simbolica; es el caso de toda fenomenologia descrip-
tiva [asi como de toda hermeneutica] que se [limiten] a com-
prender el simbolo por medio del simbolo [...]".13 Es decir, el
acto de interpretacion sigue en las redes simbolicas, a pesar de
que se llegue a una verdadera compression, ya que se despliegan
las multiples e inagotables intenciones de cada simbolo".14 Pero
como Ricoeur mismo senala: "[...] no hemos podido limitarnos
a esta inteleccion del simbolo por medio del simbolo." Hay que
u De hecho, el propio Mauricio Beuchot consider* que la hermeneurica analogica
puede guiar a la exegesis teologica, cfl "Hermeneutica analogico-iconica y exegesis bi'blica:
balance entre el senrido literal y el sentido simbolico", en Hermeneutica ayicdogko-konkay
t&log/a, Bogota, Ponrifica Universidad Javeriana, 2008, pp. 47-60.
* P. Ricoeur,Finitudy culpabilidaL tr. Cristina de Peretri, Julio Dfaz Galan y Caro-
iina Meloni, Madrid, Trotta, 2004, p. 486.
14 M.,p. 487.
H£ rm e n e u tic a analogic a, filo sofia y c jen cias
avanzar mas alia de este nivel explicativo y comprensivo. <<Hacia
donde dirigirse? <Cual es, entonccs, la diferencia que reside en
la interpretacion de caracter filosofico? <C6mo dar el paso de
una exegesis de los simbolos a una filosofia apartir de ellos?
Una respuesta puede partir de Mircea Eliade, uno de los mas
importantes estudiosos del fenomeno religioso del siglo XX,
quien afirmaba que, una vez interpretados y comprendidos di-
versos simbolos del mismo tipo (lo que aqui se comprende como
un ejercicio de exegesis), era necesario "sistematizar los resulta-
dos de [las] invcstigacioncs [y] reflexionar sobre las estructuras
de los simbolos".15 Precisamente, Eliade rcconocfa que esto ya
era complementer el trabajo de historiador con el del filosofo;
es aqui donde se conjunta el trabajo de interpretacion exegetico
con el pensamiento propiamente filosofico. El encontrar una es-
tructura simbolka, que se mantiene mas alia de sus diversas ma-
nifestaciones historicas y concretas, lo que denominare como
modelo o arquetipo.lSEste trabajo, como bien lo senala Eliade,
no es de reduccion, sino de integracion.17No se busca borrar las
diferencias para en fin de encontrar un modelo arquetipico, sino
de encontrar la identidad en las diferencias.
Estaes precisamente una de las tareas filosoficas que puede re-
alizar la hermeneutica a partir del recurso de la analogia. La herme-
neutica analogica permitira no solo sacar a la luz la multiplicidad
de sentidos de un simbolo en particular sino tomarlos diversos sim-
bolos religiosos, que muestren afinidades entre ellos, para arribar a
55M, Eliade, "Consideraciones sobre el simbolismo religioso", en Mefistdfelesy elan-
drogino (2a ed), nr. Fabian Garcia Prieto, Barcelona, Kairos, 2008, p. 247.
Comprendemos por "modelo o arquetipo "f no lo que es un simbolo en su contenido
significative sino en su formalidad estructural. Es decir, no se busca un modelo que en cada
epoca o cultura signifique o adopte el mismo senuido invariabiemcnie, sino que su esrxucmra
formal es la misma.
v Ibid.,-p. 260.
Alcunas tareas de la hermeneutica analogica 53
la compression de un modelo o arquetipo, que se ubique mas alia
de sus determinaciones historicas y sociales. Precisamente, el re-
■
curso de la analogia permite comprender las semejanzas entre di-
versos simbolos de un mismo tipo. Por ejemplo, entre diversos
simbolos sobre el mito de origen, la analogia recoge las semejanzas
ylas diferencias y propone un modelo, un arquetipo que permite
comprender esa variedad de simbolos en un solo tipo.
De este modo, la hermeneutica analogica no solo puede ser-
vir para tomar el lugar del metodo que gule la interpretacion de
los diversos sentidos de los simbolos religiosos, evitando que este
pierda su fuerza significativa, sino que tambicn podra encontrar
esas modelos simbolicos; esos simbolos que, si bien en su conte-
nido especifico difieren, en su forma se mantienen analogos.
2. Una hermeneutica fenomenologicay epistemologica
del simbolo
■
La segunda tarea en torno a los simbolos religiosos la denomi-
nare tanto fenomcnologica como epistemologica. Es necesario
enfatizar que estas dos partes se encuentran mtimamente rela-
cionadas. Los simbolos se muestran como cualquier otro feno-
meno de la realidad, pero tienen la posibilidad de otorgar
conocimiento de algo que no esta presente. De modo que el fe-
nomeno simbolico fungc como un vehiculo cognitivo con ca-
racteristicas singulares y distintas a las de los conceptos.
Por el lado de la fenomenologia, implica ir mas alia de sim-
bolos concretos y de sus modelos o arquetipos para comprender
lo que es el simbolo en si mismo, en tanto fenomeno que se
muestra a la conciencia a partir de ciertas determinaciones y ca-
racteristicas. Este nivel responde a la pregunta: ique es el sim-
54 hermeneutica analogic a, f1losofia Y ciencias
bolo? Es aqui donde surge la necesidad de atender al simbolo en
su formalidad y no en su contenido. Este trabajo implies com-
prender diversos rasgos del simbolo en tanto fenomeno signico:
su estructura de doble significacion, la relacion que se establece
entre simbolo y simbolizado, las funciones del simbolo, su crite-
riologia, entre otros importantes elementos del mismo.18 Por el
lado epistemologico, no se trabaja ya solo en un piano objetivo
-en tanto que se comprende al simbolo como un objeto-, sino
tambien en el piano de la subjetividad. <Que elementos se ponen
en juego cuando el sujeto entra en relacion con un simbolo? Es
aqui donde surge la necesidad de atender alas implicaciones epis-
temicas del simbolo; el papel que juegala imaginacion simb6lica,
la capacidad de simbolicidad, las implicaciones del conocimiento
indirecto, entre otros aspectos.19
<En que medida esta labor fenomenologica y epistemologica
sigue siendo un trabajo que compete a la hermeneutica? La her-
meneutica no se agota como modelo que guia y dirige el acto de
interpretadon, sino que se amplia a la cuestion filosofica en la
medida en que se comprende al hombre como un ser interpreta-
tivo. En este sentido, esta segunda tarea es hermeneutica, pero
en dos sentidos que no se contraponen sino que se requieren y
complementan mutuamente. Es una hermeneutica fenomeno-
logica, ya que permite comprender las condiciones interpretati-
vas por las cuales se muestra un simbolo religioso, en tanto
fenomeno, y, por otra parte, es una hermeneutica epistemologica
n Existe una inmensa bibJiografia acerca de lo que es el simbolo religioso, asi como
de sus caracceriscicas propias, la cual no podria concentrarse en estas Imeas. Al respecto, se
pueden destacar los trabajos de Mircea Eliade y Paul Ricoeur.
19 Tambien exisce una amplia bibliografk acerca del aspecto epistemologico del sim-
bolo. Valiosas han sido las aportaciones de autores como Ernst Cassirer, Gilbert Durand y
Gaston Bachelard, quieneshan ayudado a comprender los aspectos epistemologicos que se
ponen en juego al hablar de lo simbolico.
Algunas tareas de la hermeneutica analogica 55
que permite descubrir el valor cognitivo del simbolo religioso
para que, por medio de la interpretacion, se ilegue a la compres-
sion y al conocimiento de diversos aspectos que son terrenos pro-
pios de lo simbolico.
Mauricio Beuchot ha realizado avances muy significativos
en torno a este trabajo hermeneutico, tanto en su veta fenome-
nologica como epistemologica.20dCual es la aportacion que dis-
tingue el acercamiento filosofico desde una hermeneutica
analogica a esta tarea en particular? Sin lugar a dudas, el recurso
de la analogia es el punto central que diferencia el abordar a los
sfmbolos religiosos desde una hermeneutica analogica, en la me-
dida en que, como ya se menciono, la analogia es el recurso que
fundamenta al simbolo. En el ambito fenomenologico, el sim-
bolo se muestra a la conciencia pero con una doble implication:
primero, su materialidad, el aspecto fisico o empirico que le ca-
racteriza y garantiza el paso a la segunda, lo noumenico, a aquello
que no esta presente de modo directo, sino indirecto. Este ca-
mino de un sentido a otro lo permite la analogia, que, a diferen-
cia de otros acercamientos que no toman en cuenta este recurso,
permite comprender una mayor gama de los movimientos pro-
pios de los sfmbolos en su modo de expresar aspectos que perte-
necen a lo sagrado.
Por ejemplo, cl enfasis colocado en la analogia se distingue
del acercamiento que se realiza a los simbolos al afirmar que la
metafora permite comprender la estructura del simbolo, tra-
bajo que ha sido magistralmente realizado por Ricoeur.21 Mas
20 Las obras de Mauricio Beuchor que conskieramos de mayor relevancia por su tra-
bajo en torno al simbolo son Las cams dd simbolo: el konoy el xdolo (Madrid, Caparrds,
1999), Hermeneutica, analogiay simbolo (Mexico, Herder, 2005) yHermeneutica analogica,
simbolo, mito yfilosofia (Mexico, ijfmjnam, 2007),
21 Cf K Ricoeur, "La merafora y el simbolo1*, en Teoria de la iyiterpreiacion, Discursoy
excedente de sentido, pp. 58-82.
56 hermenlutica an a logic a, f1lo sofia y cienc1as
que contraponerse, ambas propuestas hcrmencuticas se ven
complementadas. Cuando se toma en cuenta la analogfa, ya
que este es un recurso mas amplio que la metafora, permite dis-
tinguir diversos sentidos mas extendidos por la semantica sim-
bolica entre la univocidad y la equivocidad. La metafora
atiende a esta ultima, mientras que la analogfa se mueve mas
entre ambos aspectos, aun y cuando tiende mas a la equivoci-
dad, no desatiende la univocidad.
Esto se justifica en el hecho mismo de que existen sfmbolos
que pueden llegar a tender mas hacia la univocidad o hacia la
equivocidad. Generalmente se considera que el si'mbolo tiende
a la multiplicidad de sentidos, lo cual evitaria por todos los me-
dios la fijacion de un sentido. Esto es cierto, no pretendo ne-
garlo o ponerlo en duda. No obstante, la vida del simbolo
permite afirmar que existen si'mbolos de una inmensa riqueza
significativa, mientras que existen otros que, por determina-
ciones contextuales, se han acercado, aunque sea solo un poco,
al terreno de la univocidad. En este sentido, el recurso de la
analogia permite comprender mejor la estructura del simbolo
y su distension hacia un extremo u otro. Asf, no se mega la mul-
tiplicidad de sentidos del simbolo, misma que no puede ser
agotada, pero se confia en la posibilidad de la analogia de
atribucion para constituir una jerarqufa de sentidos que corres-
pond a a los contextos en los cuales se inserta un simbolo.22
22 Ciertamente, la comprensi6n del excedente de sentido de un simbolo pertenece a
la tarea de la interpretation misma o exegesis, pero solo en la medida en que coniprendemos
la estructura fenomenoiogica propia del simbolo. En este senrido, no se cae en una contra-
diction, sino que se comprueba el punto de que tanto la tarea fenomenoiogica como inter-
pretativa se implican muruamente.
Algunas tareas de la hermeneutica analogica 57
Precisamente, esta tension entre la univocidad y la equivo-
cidad, en la cual la analogia se coloca como punto medio no fijo
sino movible, ha permitido a Beuchot comprender uno de los
aspectos fundamentales del simbolo: sus dos caras, la iconica y
la idolica.23 Beuchot ha hecho manifiesta la relation entre ana-
logfa e iconicidad. La iconicidad es lo que permite la remision
de un lugar a otro, el paso de un sentido manifiesto a otro ocuko,
que se encuentra en la signification de la analogfa, Efectiva-
mente, mientras que la cara iconica del simbolo nos remite a ese
otro aspecto velado, al adoptar la cara idolica, el simbolo no per-
mite ya el paso, sino que se agota en sf mismo. Esto tiene inme-
diatas repercusiones en el ambito epistemologico. La iconicidad
del simbolo permite conocer de modo analogico, indirecto y par-
cial aquelio que esta mas alia de la materialidad. La idolicidad,
en cambio, no otorga conocimiento alguno de algo que tras-
ciende el piano de la experiencia, sino que remite de modo espe-
cular al narcisismo del hombre.
En este punto tambien es necesario atender a las caracterfs-
ticas que determinan el lenguaje religioso, Una hermeneutica
analogica se enfocara a la notion de analogfa como distintiva del
lenguaje religioso; como nucleo del medio lingufstico por el cual
se expresa lo religioso. El debate se centra en la capacidad del
lenguaje simbolico-religioso para expresar no a un objeto o refe-
rente empfrico, sino al sentido que este otorga, pero que implica,
al mismo tiempo, un valor cognitivo. Asimismo, se distinguen las
diferencias estructurales de las diversas fonnas de lenguaje simbo-
lico: el icono (como imagen o representation de lo divino), el mito
23 Cfi M. Beucho z> Las cur as del simbolo: el icono y el idolo, 1999,
58 hermenpajtica analogica, f1losofia y c1encias
(como simbolo verbalizado) o la poesia (en tan to expresion
simbolica), entrc otros mas. Es decir, mientras que estos recur-
sos pueden ser todos caracterizados como simbolicos, existen
diferencias que, en este punto fenomenologico, pueden ser des-
tacadas y, al mismo tiempo, se descubre el valor epistemico que
cada una aporta.
Me parece importante indicar que, pese a los grandes avances
que se han realizado en el panorama filosofico contemporaneo
acerca de los simbolos religiosos> aun existe la necesidad de pro-
fun dizar mas en los ambitos tanto fenomenologico como episte-
molodco. En ocasiones se ha relegado el valor epistemico del
simbolo a partir del hincapie que se ha realizado del valor estetico
del mismo. Por eso considero que son de gran relevancia las apor-
taciones que se puedan reaiizar desde la hermeneutica analogica a
la labor de estas vertientes sobre el estudio del simbolo religioso.
3. Del simbolismo religioso a una ontologia simbolica
La tercera tarea desde la hermeneutica analogica se encuentra
aun en desarrollo y ha sido denominada como una ontologia
simbolica o una simbologia ontologica.24 Fue iniciada por
Mauricio Beuchot25 y, por mi parte, busco continuar por esta via,
24 La expresion "ontologia simbolica" ya se encuentra presente en Gilbert Durand
(La imagination simbolica (2* e<L), it Marca Rojzmaii, Buenos Aires, Amorrortu, 2007, p.
32), aunque el antropologo fnmces no realiza ningun planteamienco reorico al respecuo.
Asimismo, algtinoselcmcntospara una ontologia simbolica pueden rastrearse en k teologfe
de Karl Rihnery en la filosofia de Gaston Bachelard Sin embargo, en elcurso de estaexpo-
sicion, una ontologia simbolica tomara derroteros distintos, gracias a la vinculacion con la
hermeneutica analogica.
25 Al respecto se puede revisar "Conclusion: simbologia y ontologia" de su obrz Her-
meneutica analogica, simbolo, mito yfilosofia, pp. 131-138, asi como "Ontologia simbolica y
simbologia ontologica" en Hermeneutica analogica, simboloy ontologia, pp. 91-106.
Algunas tare as di la hhrmenEutjca analogica 59
trabajando mas a fondo sus implications teoricas,26' Lo que cn
este nivel se pretende es sacar a la luz las claves ontologicas que
guardan los simbolos religiosos. Es decir, se trata de enfatizar el
valor ontologico de los simbolos: la posibilidad que estos tienen
para dotar de sentido la existencia, asi como de expresar las con-
diciones de ser del hombre en el mundo y en su reiacion con lo
sagrado o lo divino. Nuevamente, la hermeneutica analogica sera
fundamental, ya que permitira extraer el potencial ontologico
del simbolo.
Esta propuesta ontologico-simbolica, que se distingue de
otros planteamientos por el trasfondo de la hermeneutica ana-
logica, posee antecedentes en la obra y el pensamiento de
Eliade y Ricoeur. En efecto, a Eliade se le tiende a considerar
como un antropologo o un historiador, sin embargo, su obra
abunda en referencias, directas e indirectas, al nivel ontologico
de los simbolos y del terreno de lo sagrado. La diferencia misma
entre sagrado yprofano es una diferencia ontologica. De modo
que Eliade permite ya guiar esta tarea.27 Asimismo, Ricoeur,
quien ha afirmado la notable influencia de Eliade para la
comprension de los simbolos religiosos desde una perspectiva
rilosofica,28 postula lineamientos hermeneuticos generales que
deben atenderse. Lapostura de Ricoeur es: "Apuesto que com-
prendere al hombre y la reiacion entre el ser del hombre y el ser
de todos los entes, si sigo la indication del pensamiento simbo-
He puesro en discusion teorica algunos aspeccos de esta tarea con laponencia "Li-
neamientos para una ontologia simbolica", presentada en el Sexto Coloquio International
de Hermeneutica Analogica, que se llevo a cabo el 28 de octubre del 2010 en el Institute de
Investigaciones Filoiogicas de k UNAM.
2' Cuestion que he querido dejar en claro en el trabajo "La diferencia ontologica entre
lo sagrado y lo profano. Claves para una ontologia simbolica a partir de Mircea Eliade", que
se publicara en la revistzAnalogta filosofica.
?sCf.V. 'RicoeauAutobiografiaintelectuai, tr. Patricia Willson, Buenos Aires, Nueva
Vision, 1997, p. 33.
60 Hermeneutica analogica, filosofi'a y ci en cias
lico".29 Lo que mueve a Ricoeur es un pianteamiento ontologico.
"EI simbolo no habla pues, finalmente, como un indice de la si-
tuacion del hombre en el corazon del ser en el que se mueve,
existe y quiere".30 En ultima instancia, como afirma Ricoeur:
"[,..] la tarea consiste entonces, a partir de los simbolos, en ela-
borar unos conceptos existenciales, es deck, no solo unas estruc-
turas de la reflexion, sino unas estructuras de la existencia, en
tanto que la existencia es el ser del hombre."31
En este sentido, el proyecto de una ontologia simbolica o
una simbologia ontologica, que ha propuesto Beuchot, continua
lal inea de reflexion iniciada por Ricoeur, pero a partir de una
hermeneutica analogica, que abarca una mayor diversidad de sig-
nificaciones -tanto univocas como equivocas- de los simbolos,
a diferencia de la hermeneutica metaforica del filosofo Frances
que se acerca mas al ambito de la equivocidad. Es asi como la her-
meneutica analogica no solo permite guiar la tarea interpretativa
o exegetica, sino que lograra sacar a la luz el contenido ontolo-
gico latente de los simbolos religiosos. Es decir, se retorna de la
parte formal o estructural del simbolo a su contenido, pero no
solo para interpretar y descubrir sentidos diversos del mismo,
sino encaminar al pensamiento hacia el terreno de la ontologia.
Es en este punto donde se encuentra propiamente la vinculacion
entre simbolismo religioso y pensamiento filosofico.
Desde esta perspectiva, los simbolos religiosos no solo poseen
un valor cultural y antropologico condicionado historicamente,
sino que poseen un valor ontologico, ya que su funcion es vincu-
larse con la existencia y con lo existente, dotando de sentido y fun-
damento a la realidad. De este modo, los simbolos religiosos
*#P. Ricoeur, Finitudy culpabilidad, p. 488.
30 Ibid, p. 489.
31 Ibid., p. 490.
Algunas tareas de la hermeneutica analogic^
propician una ontofania o manifestacion sensible del misterio del
ser, en la medida en que el fenomeno simbolico permite el transito
de lo ontico alo ontologico; del ente al ser o del accidente a la esem
cia, En terminos hermeneuticos, una ontologia simbolica busca
pasar del polo del referente al polo del sentido. En palabras de Beu-
chot: "Todo simbolo, de alguna manera, nos conecta con el ser.
Pero, ademas, nos lo hace significativo. Que el ser se nos haga sig-
niricativo quiere decir que se hace humano, que se vuelve orienta-
dor, que le dice algo al hombre, que le da sentido."32
Efectivamente, mientras que la ontologia de la filosofia mo-
derna busco atender alo real como materia, en el nivel empirico,
una ontologia simbolica buscara dar cuenta del sentido que
adopta la realidad, mas alia de su pura referencialidad. El enfasis
se encuentra en el significado, incluso de lado de lo emotivo, a
diferencia de la realidad como meracuestion material. Al mismo
tiempo, una ontologia simbolica permite, incluso, trascender el
terreno de lo ftsico para dirigir al pensamiento al terreno de lo
metafisico, ya que: "El simbolo senala hacia la trascendencia
desde la inmanencia, o es algo que> desde la inmanencia, apunta
y conduce a la trascendencia."33
Precisamente, una vez atendido el ambito fenomenologico
y epistemologico de los simbolos religiosos, se puede caracterizar
el conocimiento que propician estos sobre el sentido del ser
como un conocimiento de caracter analogico. Si la metafisica u
ontologia se caracterizo por expresar al ser de forma univoca, los
simbolos proporcionaran un conocimiento indirecto y parcial,
pero suficiente para dar cuenta del ser. Beuchot afirma que esta
es una toma de conciencia en dos sentidos: "la de que no se
32 M. Beuchoc, Hermeneutica analdgka, shnboby ontologia, p. 93.
>3/^.,p.92.
62 Hermeneutica analogic a, filosofia y ciencias
alcanza plenamente lo que [se] quiere conocer, pero tambien la
de que algo alcanza de el, y con ello es suficiente".34
Es importante advertir que esta tarea hermeneutica sobre
los simbolos religiosos no se trata de una traduccion o transla-
tion de estos al lenguaje filosofico. Hacerlo asi seria caer nueva-
mente en una interpretation alegorica de los simbolos, como si
se tratase de ideas o nociones filosoficas encubiertas por un leu-
„ J igurativo, lo cual anularia el excedente de sentido que ca-
racteriza al lenguaje simbolico.35 Los simbolos religiosos ya
contienen un valor ontologico, pero no expresado por el lenguaje
filosofico. No se debe traducir, sino sacar a la luz ese contenido.
<Que tipo de ontologia es la que los simbolos religiosos propor-
cionan? Sera una ontologia que surge del fragmento a la totali-
dad.
Esta ontologia simbolica solo se puede estructurar a partir
de tres regiones ontologicas. Este aspecto es necesario reafir-
marlo. La misma condition human a y su comprension parcelada
por perspectivas no le permiten al hombre arribar a la totalidad
de lo real de modo directo y pleno. Esta es una pretension no
solo univoca, sino imposiblc. <Cual seria la propuesta mas facti-
ble? Partir de tres regiones ontologicas, en continuidad con la
tradition metafisica de la filosofia. Las tres regiones de una on-
tologia simbolica son, de hecho, tres regiones de la mitologia y
la simbologia religiosa (el pensamiento filosofico y el simbolismo
religioso muestran asi estar co-implicados). Estas tres regiones
ontologicas son:
34 Mauricio Beuchot.. Hermeneutica analogica, simbolo, mito y filosofia, p. 8.
3i Esta es una de las razones fundamentales por las cuales se retoma a una hermeneutica
analogica para descubrir el valor ontologico del simbolo; porque evira su traduccion. Cf.M.
Beuchor, "Simbolo y hermeneutica" en Ibid, pp. 25-36.
Algunas tareas de la hermeneutica analogica 63
1. El hombre, lo que antes fue comprendido en la metafisica con
el termino "psicoiogi'a" y que ahora debera partir, fundamental-
mente, de una antropologia filosofica. El trabajo de una antropo-
logia filosofica cs comprender la condicion del hombre en el
mundo, parciendo de aspectos muy regionales hasta dar el paso a
una ontologia del hombre y la persona. Pues bien, ia simbologia
religiosa (los mitos, sobre todo) favorece la reflexion en torno a
como se comprende a si mismo el hombre, en la propiedad de su
ser que es ia existencia.
2. El mundo, lo que antes fue comprendido como una "cosmolo-
gia". Justamente aqui, las aportaciones de Eliade son fundamen-
tales. El mito, por ejempio, fundamenta la realidad, aporta una
diferenciacion ontologica entre el ambito de lo sagrado (el ser por
antonomasia) y lo profano. De modo que lo real no se caracteriza
por el encuentro con ia materialidad y sus causas, como lo realiza
la ciencia o pretendia la filosofia moderna, sino por la captation
del sentido que posee. La realidad, en tanto mundo, se funda on-
tologicamente en el sentido, mas que en la mera comprension de
los entes, pero se requiere de estos para atisbar al ser (lo que Beu-
chot comprende por la "diferencia ontologica" entre el ser y los
entes).
3. Lo divino, que antes fue comprendido con el titulo de "teologia"
y que ahora se abre tambien al espacio de lo sagrado. Los simbolos,
tantos los mitos como la poesia mistica y los iconos religiosos, son
imagenes de lo divino y lo sagrado. Muestran lo divino al modo de
teofanias o lo sagrado en tanto hierofamas, De modo que se com-
prende el sentido de ser de lo divino y lo sagrado. Esta region on-
tologica debe poder realizar un trabajo que se vincule a la filosofia
de las religiones, buscando pasar de una mera description de las
mismas a la comprension de aquello que se mantiene mas alia de
las diferencias, gracias al recurso de una hermeneutica analogica.
64 H e r m en eu tic a analogic a, filosofia y c1encias
Asi, a partir de la estructuracion y definition de la triada regional
dc una ontologia simbolica, es posible, por medio de la integra-
tion que proporciona una unidad analogica, atisbar o tender
hacia una universalidad ontologica. Tal vez el terreno de una on-
tologia general solo pueda ser atisbado y nunca se Uegue plena-
mente a el, pero este modo de acercamiento es tambien
analogico, partial, limitado. Surge de la misma condition de fi-
nitud y perspectiva del hombre, que se estructura como un ser
interpretative De modo que no se puede llegar a una ontologia
cerrada, sino que se abre cada vez mas alia de si misma, a 10 que
tambien puede comprenderse como una metafisica simbolica.
Es asi que, esta tercera tarea de la hermeneutica analogica en
torno a los simbolos religiosos puede ayudar a dos aspectos en el
terreno filosofico. Por una parte, en cuanto a la tarea interpreta-
tiva, se podra pasar a un ambito estrictamente fllosofico, en los
ambitos de la ontologia y la metafisica, trascendiendo el aspecto
meramente concreto de la interpretation de los simbolos en el
ambito de la filosofia de la religion. Pero, tambien, se trata de
una propuesta de restructuracion de la ontologia o metafisica,
despues de la fuerte deconstruccion a la que se le sometio por
parte de los pensadores de la filosofia posmoderna. Se vuelve a
encaminar un proyecto ontologico y metaflsico que atienda a lo
simbolico como forma de estructuracion del sentido de lo real.
La capacidad simbolica sera la que posibilite que la ontologia se
encamine a dar sentido para orientar al hombre en el mundo.
4. Balance
A lo largo de estas lineas he querido dejar en claro cuales son al-
gunas de las tareas de la hermeneutica analogica en torno a los
simbolos de caracter religioso, recuperando planteamientos que
Algunas tareas de la hermeneutica analogica 65
ya se han puesto en march a. Creo que la filosofia no solo debe
avocarse al simbolismo religioso como un objeto de compren-
sion o estudio, sino que puede complementarse de este, favore-
ciendo asi nuevos senderos por los cuales llevar al pensamiento.
Precisamente, el arribar a una ontologia desde la simbologfa, me
parece que es una labor que revitalizara a la filosofia. El trabajo
que sigue pendiente es el de dirigir mas a fondo la reflexion en
el ambito de cada una dc estas tareas y las que aun estan pen-
dientes.